Visitas


viernes, 9 de octubre de 2015

Historia de un espermatozoide




                                           


Érase una vez una posibilidad de creación vital, erase una vez un espermatozoide que estaba alimentándose para hacerse mayor. Habitaba en un lugar llamado epidídimo dónde se alimentaba de instante en instante absorbiendo los nutrientes necesarios para llegar a la maduración. A cada nutriente que absorbía se veía más fuerte y se preguntaba ¿qué llegaré a ser de mayor? ¿Qué crearé llegado el momento? cuando las leyes que están escritas en mí y en todo lo que existe comiencen su proceso ¿qué o quién llegaré a ser? Pero bueno primero me gustaría saber ¿cómo he llegado hasta aquí? ¿ quién era yo antes? Ah, sí que lo recuerdo, comencé siendo una célula, me llamaba entonces célula germinal y, qué cosas, aunque tenía
46 cromosomas estaba más incompleto que ahora que tengo sólo 23. Comenzó una división y
otra y otra y otra más y con cada división se formaba un espermatocito primario. Aún seguía teniendo 46 cromosomas, todavía yo no estaba terminado. Todos estos fueron pasos previos para llegar a ser yo. Y ¿quién hizo posible todo esto? Todo esto lo hizo posible un software que realiza las órdenes de un sistema operativo. Esto ¿lo hizo el hombre? ¡NO!. Se obró en el hombre sin que él se diera cuenta.

Otra división más de espermatocito primario llegué a transformarme en espermatocito secundario y entonces ya tenía yo sólo 23 cromosomas, qué bien ya tengo 23 cromosomas. Después de espermatocito secundario llegué a ser espermátida y ahora, fijaos bien, ahora ya soy un espermatozoide. Mi destino ayudar al hombre a ser mejor, a asemejarse más a la perfección. Mi destino es llegar a ser el principio de un nuevo ser: EL HUMANO, Hombre o Mujer. La obra más amada de Dios.



… y vió Dios que era muy bueno….

¿
Cómo llegaré a ser un ser humano si sólo tengo 23 cromosomas? Que yo sé que el humano tiene 46. Seguiré aquí alimentándome para llegar a la maduración total y ya algo o alguien suscitará en mí como podré con 23 formar un ser de 46.

Y entonces surgió en mí la gran verdad, alguien en otro cuerpo distinto, bien distinto del mío, está realizando un proceso de maduración y ese alguien quiere sumar sus 23 a los míos para formar un 46. Se necesitan dos para, siendo uno, crear lo nuevo. Crear una criatura nueva, así el código que está escrito en todo, el alma de la palabra y las matemáticas, siguiendo las instrucciones del código divino realizará la maravilla de la creación de un nuevo ser que, siendo al mismo tiempo tú y yo, será él.

Ay, ay, ay… algo está ocurriendo. Noto una fuerza que me arrastra fuera. Qué bien. Gracias vida. Gracias naturaleza porque me llevas a encontrarme con mi 23 para formar el 46.

Ya salí del cuerpo donde me crié, estoy deseando conocerte mi otro 23 amado, nunca te he visto pero sin embargo sé que te reconoceré en cuanto te tenga cerca, sé que hay sustancias que me atraerán hasta ti.

Pero ¿Qué está ocurriendo? Ya debería notar cierta atracción según la ley que llevo escrita en mi esencia y sin embargo no noto nada agradable, sólo veo oscuridad e incluso huele mal es como si me hubiera equivocado y hubiera penetrado en la letrina, letrina humana, que es el final de la vida en lugar hacerlo en el claustro donde la creación se desarrolla.

¿Qué hago yo aquí? Este no es mi sitio. ¡Que alguien me ayude! ¿Para qué tanto tiempo y tanta armonía en llegar yo a existir y a madurar para terminar en donde nadie querría, ni por un momento, estar?

Quien se ha atribuido el derecho de llevarme a dónde yo no quería estar. Quién sobrepone su voluntad a la mía y me impide hacer aquello para lo que fui creado. Me muero como 23, pero no como un 23 cualquiera, me muero como 23 en el peor de los lugares, nadie querría acabar aquí envuelto en hedor, oscuridad y materias a las que nadie querría ni siquiera pisar.

Quien configuró las fuerzas que determinaron que yo llegara a ser, sé que no determinó que yo acabara aquí rodeado de negrura y mal olor. Este camino equivocado trazado por, alguien que está lejos del que a mí me configuró, sólo nos lleva a la extinción no sólo como raza sino como seres de una vida superior.



























No hay comentarios:

Publicar un comentario