Visitas


miércoles, 13 de enero de 2016

ACEPTANDO LAS COOKIES DE DIOS


Estamos ,ya, bien acostumbrados a encontrarnos con esta palabrita, "cookie", cuando navegamos por internet. Yo, que apenas sé de estos temas , considero esta palabra como parte de mi familia gramatical. Cuando busco alguna información, el navegador me lleva a un lugar web, en ese lugar me preguntan: ¿aceptas las cookies? Y  ¿ qué voy a decir si necesito esa información?  ¡Sí, ACEPTO! .

Y así , visita tras visita, el ordenador va conociéndote, porque vas dejando el rastro de lo que te interesa y tanto es así, que te vas tropezando con cosas que realmente son lo tuyo y casi sin esfuerzo. Bueno, no es un tropiezo, es que al haber navegado con asiduidad y haber aceptado las cookies te estás forjando en internet una forma de ser. El ordenador llega a conocerte y te ofrece aquello que buscas con una rapidez asombrosa.

Pues bien, hace pocos días después de un rato de oración meditada surgió en mí el ¡EUREKA ¡ que diría tiempo atrás Arquímedes al sumergirse en la bañera.

¡Claro¡,  así es como nosotros mismos vamos trazando libremente nuestro camino en la vida. Dios nos concedió el LIBRE ALVEDRÍO, luego somos nosotros los que elegimos. Andamos un trazo del camino y lo aceptamos con agrado, lo queremos hacer nuestro y esto pasa a formar parte de nuestra memora viva, es decir, hemos aceptado las cookies. Ese trazo de camino está conectado con muchos lugares psicológicos, emocionales y espirituales en nuestra vida. También en lo informático ese trazo de navegación, una vez aceptadas las cookies, llega a conectarse con  los anteriores generando, así, una memoria de los sitios visitados.

Estos datos agrupados llegan a configurar un perfil del usuario y el conocimiento de las páginas visitadas  permite a las compañías dirigir su publicidad según las supuestas preferencias de quien navega.

Es decir si yo visito con asiduidad páginas de moda y acepto las cookies, estos sitios web me facilitaran la búsqueda de forma asombrosa y no sólo eso sino que me enviarán publicidad de moda, sin pedirla, para ayudarme en mi tarea.

Porque, valga de ejemplo, habiendo optado  por pasear por una montaña, podremos encontrarnos con  plantas, árboles, piedras, animales, algún río…. No encontraremos ahí zapatos de lujo, ni tiendas de ropa.

Pues, meditando, llegué a la conclusión de que cuando queremos vivir en Dios, pasear por su espacio, pregustar sus promesas, si aceptamos las cookies de Dios, vendrán a nuestra vida sólo cosas de Dios y aunque sea cada una distinta, sabremos que son de Dios y sabremos aceptarlas así  porque nosotros mismos hemos dibujado un perfil propio que Dios reconoce y no cesará de enviarnos señales. Nosotros sabremos interpretar estas señales porque en nuestra memoria de usuario de Dios han quedado almacenadas las claves para dicha interpretación.

Es maravilloso todo sabe a Dios, todo rezuma a Dios, todo huele a Dios.  ¿ que tú no lo percibes? ¿pero lo quieres? !Sí¡…. Pues entonces…..acepta las cookies de Dios.

Sí,  mi Dios Amor en este año de  LA MISERICORDIA AYUDANOS A SABER ACEPTAR TUS COOKIES, SEÑOR… LAS COOKIES DE DIOS.

No hay comentarios:

Publicar un comentario