Ayer , celebración de la Fiesta a
la Virgen del Pilar, fue un día intenso.
Por la mañana participando en la
Eucaristía y sintiendo un gran pesar en mi interior por el denso dolor que
muchos llevaban en su corazón.
¡Ójala hubiera podido yo calmar ese dolor! Pero
soy un siervo inútil del Señor, hago lo que es eficaz y eso sí puedo hacerlo que es pedir a Dios por todos ellos.
Algunos no pudieron evitar que las lágrimas afloraran y recorrieran los surcos que los años habían dibujado en sus rostros y así, cual volcán que no pudiendo aguantar más la presión explota lanzando al exterior las piedras incandescentes, así también las lágrimas en los rostros de mis hermanos en Cristo salieron al exterior. Pero sé también mi Dios que hubo corazones empapados en dolor y lágrimas y que dibujaron una tenue sonrisa en sus rostro. ¡Oh Señor qué fuerza das! Eres tan increíblemente maravilloso que incluso puedo llegar a comprender que algunos que han puesto cerrojos en su corazón y su alma no quieran creer.
Eres Sublime en medio de un mundo repleto de mediocridad.
Algunos no pudieron evitar que las lágrimas afloraran y recorrieran los surcos que los años habían dibujado en sus rostros y así, cual volcán que no pudiendo aguantar más la presión explota lanzando al exterior las piedras incandescentes, así también las lágrimas en los rostros de mis hermanos en Cristo salieron al exterior. Pero sé también mi Dios que hubo corazones empapados en dolor y lágrimas y que dibujaron una tenue sonrisa en sus rostro. ¡Oh Señor qué fuerza das! Eres tan increíblemente maravilloso que incluso puedo llegar a comprender que algunos que han puesto cerrojos en su corazón y su alma no quieran creer.
Eres Sublime en medio de un mundo repleto de mediocridad.
¿Cómo van a comprender tus maravillas, Señor, aquellos que han tirado las
llaves de los cerrojos con los que han esclavizado sus almas, al fondo del abismo?
Y yo digo como Pedro a Jesús..
Señor Tú lo sabes todo…Tú sabes que te amo. Y sabes que también los amo a ellos…
yo no puedo, no sé como aliviar su dolor pero si Tú me dices cómo yo lo haré.
Fue un día pleno el día de ayer, pleno en ti Señor.
Por la tarde nos desplazamos a
Úbeda, comenzaba el triduo dedicado a Santa Teresa de Jesús, en el convento de
las Madres Carmelitas Descalzas. Como siempre Señor Tú me ayudas y Tú ganas
siempre en mi vida a aquel que quiere que desista del Carmelo. Pero yo sólo
desistiré si eres Tú Dios mío quien lo quiere.
Disfruté, como siempre, de la
celebración eucarística y aprendí mucho Señor porque Tú siempre..siempre me
estás enseñando y para más aprender me muestras de una forma casi tangible mis
propios errores, mis egos y pecados. Esta vez usaste a mis hermanas del Carmelo
seglar para mostrarme mi error. Por todo
ello GRACIAS SEÑOR.Es fácil comprender que un día tan intenso quisiera seguir alargándose en mi vida y entonces vino la noche y rezando el Padre Nuestro quedé inmersa en otro lugar.
Allí estaba un fraile carmelita al que yo amo, un fraile repleto de experiencia que nota mermada su salud. Y en el sueño, donde todo es posible, al verle limitado por la salud llamé a mi Madre y también la suya, LA VIRGEN DEL CARMEN.
¡Qué generosa es nuestra Madre!.
Ella me atendió y me hizo pasar ante su presencia y me dijo: ¿ qué quieres hija
mía? Y yo respondí: Verás Madre yo venía a pedirte por el P. Anto… sí..sí ya sé a quien te refieres. Y sin yo
decirle nada más me dijo quédate en un rincón y observa. Y así lo hice.
De pronto cambió el escenario y
vi al padre querido fraile carmelita y cómo le miraba la Virgen, esa mirada parecíame que abarcaba la eternidad.
La Madre del Carmen miró a su Hijo Jesús y ambos cerrando los ojos pidieron permiso al Padre que les fue concedido.
Oh María, que forma tan tierna de
mirar al fraile carmelita esa mirada que era ella sola capaz de curar, eso sentí desde aquel rincón donde me situó LA MADRE. La Madre del Carmen miró a su Hijo Jesús y ambos cerrando los ojos pidieron permiso al Padre que les fue concedido.
Y... entonces... en voz alta... dijo la Virgen:
¡Ven medicina de Dios!
Ipso facto, llegó el Arcángel Rafael
con una reluciente vasija y se puso junto a María.... y Jesús miraba todo y sonreía...
Allí estaba María y la medicina.
Fue la Madre a mojar sus dedos en
la medicina de Dios para aplicarla a la zona herida del cuerpo del fraile
carmelita al que tanto quiero yo pero antes de tocar la medicina se detuvo y pronunció en alto:
¡AMOR!
Y al instante surgieron de la
yema de sus dedos como una especie de… de... algo parecido a esas semillas que
traslada el viento con su dulce soplo. Entonces María, mojó sus dedos en la
medicina y suavemente fue tocando la parte enferma de mi amado fraile carmelita.
Y él sintió un alivió que en su rostro se dibujó.¡AMOR!
María, Mi Madre y también la de todo aquel que quiera ser hijo suyo, me dijo:
Te preguntas el por qué de todo esto y quiero que
aprendas que la Medicina de Dios sólo si se trabaja con Amor podrá ejercer la
cura con todo su esplendor.
María, Madre del Monte Carmelo pide DIOS por este hijo tuyo este fraile carmelita al que sé que amas con ternura , pide a DIOS por el mundo entero.
Ayer fue un día intenso vivido en Dios. Gracias por ello mi Señor.
purificación garcía
María, Madre del Monte Carmelo pide DIOS por este hijo tuyo este fraile carmelita al que sé que amas con ternura , pide a DIOS por el mundo entero.
Ayer fue un día intenso vivido en Dios. Gracias por ello mi Señor.
purificación garcía
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