Anoche, soñando, vi a la gran familia humana viviendo como una masa informe a las órdenes de su señor. Pero ¿Quién es su señor?
Aquel que se ha convertido en su dueño porque le ha sido vendida la libertad de todos.
Pero cómo puede el ser humano vender su libertad si ésta es de tal calado que hasta el mismo Dios la respeta no pasando por encima de ella ni siquiera por salvar su alma. La libertad es inherente al hombre.
La mente del inframundo necesita esclavos pero no unos cuantos miles, ni siquiera unos cuantos millones, necesita que toda la humanidad sea su esclava y se ha puesto manos a la obra. Tiene muy claro que no podrá hacerlo por la fuerza porque el hombre se resistiría a ello. Conoce muy bien la psiquis humana por eso ha de promover energías, acontecimientos y acciones que hagan sentir a la humanidad que ha sido ella quien, voluntariamente y gracias a su inteligencia, lo ha conseguido todo. Así la mente del inframundo iría obteniendo la sumisión del género humano.
Piensa también, ese que quiere ser dueño de todo el mundo, que habrá que comenzar por eliminar del paisaje todo aquello que pueda dar luz a los hombres, eliminar todo aquello que despierte su conciencia., y en pocos años, unas cuantas décadas, eliminó del individuo el deseo de SER. Así trabaja erradicando de las distintas sociedades la educación religiosa y para mejor y más rápido lograrlo ha pensado que sería más útil para sus fines secar la fuente de la cual fluye el elixir que fortalece el espíritu a través de la religión. Se dispuso pues a disolver la célula que da lugar a la sociedad , LA FAMILIA.
Y así, como el inframundo tiene mucho tiempo para promover un proyecto consistente y duradero para arrastrar a las distintas razas por el desagüe que lleva al abismo, se puso a darle densidad existencial elaborando su plan.
Durante décadas ha generado ambiente y elaborado campañas de sensibilización de gran calado para acabar con la familia natural (hombre, mujer, hijos). Y ya en estos tiempos de democracia en los que las universidades tienen mucha más presencia femenina que masculina ha trabaado sin descanso con la mujer para hacer llegar a sus genes emocionales de una forma diabólicamente errada, sensaciones que la llevan a sentirse no valorada.
Toda esta situación ha sido promovida por la mente del inframundo llegando ésta incluso a crear dioses que dirigen la vida de los habitantes de este planeta. Estos dioses son adorados por la ingente e inmensurable masa humana porque a ellos les ha conferido el poder de dirigir y orientar sus vidas. Hagan lo que hagan y digan lo que digan estos diosecillos serán vitoreados por la masa que va perdiendo ya la forma humana. Que los dioses de barro roban… ¡NO PASA NA! Que estos ídolos maltratan y abusan de mujeres y niños….¡ NO PASA NA! Hagan lo que hagan siguen siendo adorados por la masa como lo fue en otro tiempo de nuestra historia aquel becerro de oro.
Y mientras esto ocurre la prensa CALLA, la gente de a pie CALLA y la mayor parte de la sociedad HACE OÍDOS SORDOS.
Y mientras todas estas aberraciones ocurren con el beneplácito de la multitud amorfa no se le ocurra a nadie hacer algo bueno y bello por los demás.
Así pues si a alguien se le ocurre ayudar desinteresadamente a los últimos que son aquellos que , por no tener incluso carecen de identidad documentada, que se prepare para recibir vilipendio y persecución. Esta situación es muy difícil de soportar y comienza con los odios de los más cercanos que jamás hacen nada por nadie y continúa con la persecución de los poderes establecidos que incluso pueden llegar a hacer de estas personas objetivos para el acoso investigativo cual delincuente fornido. Parece que ayudar a los proscritos debe quedarse sólo en expresión oral sobre todo para los poderosos. Como se le ocurra a alguien darle realidad vital y efectiva a esa expresión oral de los poderosos, que se atenga a las consecuencias.
Toda esta locura ha sido tan bien aceptada por el mundo que la mente del inframundo, su mentora, se ríe con complacencia. El sonido de esta risa adormece a sus fieles cada vez más y mejor.
Los que trabajamos con atención para no caer en el soporífero sueño contemplamos todo esto y deseamos poner en guardia a las gentes pero éstas te tratan a ti como loco.
A pesar de todo este maltrato no podemos desistir de este empeño y tenemos que seguir urgiendo a todos a darse cuenta de lo que está pasando. Hemos de tener en cuenta que esta pesada somnolencia que embota los sentidos está entrando en todos los lugares, en todos los espacios, en todo tiempo.
Lo más difícil para esta mente diabólica es controlar a los millones de personas que se definen creyentes en Dios. Pero cuando los miró de cerca volvió a reírse como si se hubiera llevado una agradable sorpresa. Y es que ha visto que no todos los que se llaman así mismos creyentes en Dios están realmente despiertos y se dispone a hacerlos dormir profundamente. ¿Cómo?
En primer lugar alejándolos de la posibilidad de despertar, es decir, alejándolos de Dios y, para conseguirlo, les lleva a vivir experiencias de dolor, enfermedad, pérdida de poder adquisitivo, Llegada esta situación incómoda muchos, culpando a Dios de sus desgracias, renuncian a Él. Pero aún quedaban muchos por conquistar y así siguió infringiendo castigos severos y muchos millones más maldijeron a Dios y se fueron a vivir al cieno que está más abajo del abismo. Y la mente de inframundo se sintió triunfadora. Al fin y al cabo no le costó demasiado trabajo engañar a unos seres que estaban ávidos de deseo de ser engañados.
Yo estaba viendo todo esto con una tristeza tan profunda que hacia tambalearse la cima de mi ser. Pero escuché un susurro armónico y vi una indescriptible luz y me fui tras ella. De pronto me encontré en mi hogar y pensé ¿Todo esto ha sido un sueño? Pero no, no lo era. La prensa digital me confirmó que muchas de esas cosas estaban ocurriendo. Y yo no me canso, sigo diciendo lo mismo, si tengo que gritarlo lo gritaré: SÓLO DIOS PUEDE DESPERTARNOS DE ESE SUEÑO. Él nos envía sus mensajeros a lo largo de la historia. Y hoy que hemos celebrado el 425 aniversario de la muerte de San Juan de la Cruz que quiso ir a cantar maitines en el cielo, encontramos en sus huellas un sendero maravilloso para caminar en CRISTO y llegar a DIOS. No nos valdrá decir, SEÑOR perdóname si no te amé no tuve a nadie que me enseñara. Digo que no nos valdrá porque el AMOR DE DIOS LO INUNDA TODO, ESTÁ EN TODO, ESTÁ EN TODOS, sólo hay que aprender a saber mirar, no nos entretengamos tanto con las formas, con las criaturas, porque éstas sólo tienen una misión que no es otra que acercarnos al CREADOR.
Purificación García
14 Diciembre 2016
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